Prevención

Más de dos tercios de los suicidios consumados en mujeres y casi la mitad de los varones presentan intentos de suicidio previamente (3). El manejo del paciente que ha tenido un intento de suicidio varía según donde se encuentre atendido el paciente. Estas diferencias, no sólo se deben a los dispositivos, sino a las propias de cada área, hospital o personal sanitario. Así, las tasas de ingreso tras un intento oscilan entre el 25 y 50% (4) de las veces, incluso conociendo que entre el 14 y el 25% de los intentos de suicidio vuelven a tener otra tentativa en los dos años siguientes (5,6). En los últimos años se ha estudiado la acción preventiva de la continuidad en la atención tras el alta por intento de suicidio con resultados muy prometedores mediante los nuevos medios de comunicación. Esta forma de prevención no son novedad, ya en 1969, Motto et al (7) en que mediante contacto por correo ordinario se comunicaban con pacientes con intentos previos. Este primer estudio demostró que la tasa de repetición y de suicidio consumado era menor en el grupo con el que se contactaba regularmente. Esta forma de mantener el contacto parece efectivo según otros estudios (8), por lo que se exploraron otras vías de comunicación, como el teléfono. La vía telefónica, tuvo también efectos beneficiosos disminuyendo el tasa de reintentos de suicidio (9), si bien usar la misma vía pero desde un punto de vista pasivo, en que se estaba disponible mediante un línea abierta, no demostró ser efectivo nada más que en los que tenían múltiples intentos previos (10). Entre ambos estudios se propuso el ALGOS, método por el cual se unían ambas vías preventivas, la activa (más efectiva en aquellos con intentos previos) y la pasiva (mejores resultados en aquellos con un primer intento de suicidio) (11). En 2010, se estudió el efecto de la comunicación mediante mensajes de texto vía teléfono (SMS) con resultados positivos (12). En Francia, se diseñó un programa informático que enviaba SMS a sujetos con intentos de suicidio (suicide intervention assisted by messages: SIAM). Se comprobó la buena aceptación de este programa entre los sujetos con intentos de suicidio (13), en parte porque los dispositivos móviles se han incorporado a nuestra vida diaria y facilitan el contacto de forma inmediata. Este software permite, por un lado la inmediatez descrita y la personalización de los mensajes mediante el diseño de campos propios de cada persona (p.ej. nombre). A pesar de que los mensajes se enviaban de forma automatizada, se personalizaban según distintos criterios, que podían ser por edad, sexo, diagnóstico, riesgo, etc. Además, facilitaban una línea de atención permanente y una vía de respuesta a través de los SMS.